Salud en Tenga


Como os contábamos en nuestra última entrada, uno de los privilegios de Embarrados es que nuestros destinatarios no son números sin rostro ni nombre, sino personas concretas, a las que conocemos y queremos. Hoy, queremos acercaros la historia de una de estas personas.
La madre de Ana es una mujer joven cochabambina, madre soltera. Vive con su hija en una habitación alquilada, en una casa en el Alto Cochabamba, una de las zonas más pobres de la ciudad. Su hija tiene discapacidad intelectual y desde hace 4 años acude al Colegio de Educación Especial PREEFA. Ella trabaja como barrendera durante las noches y cuando va a trabajar deja sola a su hija, ya que no cuenta con el apoyo de ningún familiar. Al amanecer, termina de trabajar y debe acudir rápidamente a casa para preparar a su hija y llevarla a colegio. Antes, cuando la dejaba allí, tenía por fin dos horas para descansar, pero rápidamente debía volver a ponerse en marcha para recoger a su hija, que sale a las 12.30 del colegio. La tarde se hacía muy larga con el poco descanso que había tenido, y además estando ella sola con su hija. Este día agotador no acababa nunca, pues debía empezar de nuevo por la noche.
Esta es la vida de una de las alumnas del PREEFA y su familia, que nos motivaron a impulsar el servicio de transporte.
Ahora, Ana va y viene en el autobús, por lo que su madre cuenta con más de cinco horas para descansar. De esta manera, tiene más fuerzas para atender mejor a su niña durante la tarde. No ha habido un cambio en su trabajo ni en su casa, pero el poder contar con un autobús que lleva y trae a Ana ha sido algo fundamental para mejorar la calidad de vida de ambas.
Por personas como ellas, te pedimos que aportes tu grano de arena, algo que para ti no será casi nada, pero para Ana y su madre hace toda la diferencia.
¿Quieres embarrarte con más historias como esta? El primer paso es difundir la historia de Ana, para que más gente pueda conocerla. El segundo, colaborar como puedas.
Y el siguiente es volver la semana que viene, porque hay muchos más alumnos en el Preefa que, como Ana, están deseando contarte su historia.
El sábado 30 de enero, Embarrados tuvo su primera asamblea desde el cambio en la coordinación. En esta reunión, el objetivo no fue tanto revisar qué hacemos, sino volver a sentirnos firmes en qué y quiénes somos. Para ello, comenzamos recordando los orígenes de la asociación, que surge de la necesidad de impulsar el proyecto de Mururata; los estatutos que nos constituyen como Organización No Gubernamental para el Desarrollo; los distintos destinatarios con los que hemos podido colaborar a lo largo de estos años… También se pusieron encima de la mesa las definiciones de Embarrados que salieron en la última asamblea: mensajes como Me va la vida en ello, Adicción a continuar con la gente que lo necesita, Mirar la realidad más allá de la nuestra, Solidaridad horizontal de igual a igual o Abrazos tan fuertes que rompen el miedo fueron puntos desde los que revisar cómo nos encontrábamos en Embarrados, y qué nos fascina de la asociación.
Fue una reunión intensa y emotiva, puesto que no solo surgieron objetivos que cumplir, compromisos que mantener y actividades que organizar, sino que sobre todo se compartieron situaciones personales, emociones compartidas y mucha, mucha vida. Un sentimiento común fue la búsqueda de impulso, la necesidad de mantener la emoción, la intensidad y la creatividad, para poder aportar lo mejor de cada uno en todos nuestros proyectos. A pesar de las situaciones de cada uno, de la prisa y las obligaciones que pueden desgastar, nos fascina el recorrido de Embarrados, la capacidad de cumplir con todos los compromisos y proyectos a través de todas las dificultades, la respuesta que se sigue dando cada vez que es necesario y el hecho de que nuestros destinatarios sigan contando con nosotros, apostando por una relación de amistad que ayuda al desarrollo y el crecimiento de ambas partes.
A continuación, el nuevo equipo de coordinación propuso una lluvia de ideas, de proyectos que realizar en el año que comienza, para evitar caer en la rutina o acomodarnos en lo que se hace con facilidad. El reto es seguir buscando formas de sensibilizar, a nosotros y al ambiente que nos rodea, transmitiros el impulso que nos mueve, las razones que fundamentan nuestro compromiso. De momento no podemos contaros nada concreto, pero sí os aseguramos que la reunión acabó con muchos proyectos para este año y mucha ilusión por hacéroslos llegar lo antes posible.
Una de las cosas en las que coincidíamos todos era en lo afortunados que somos de poder poner cara a nuestros destinatarios. Mururata, Preefa, Creamos o Tenga no son solo palabras, no son porcentajes ni cifras, no son una obligación abstracta: son nombres, son rostros, son historias; son la vida de las familias que han vivido con ellos, son la emoción de quienes hemos podido conocerlos. Y es un orgullo poder transmitiros a vosotros, que verdaderamente lo hacéis posible, tanto nuestro cariño por estas personas que tanto nos mueven, como su agradecimiento. Por ello, os invitamos a que estéis atentos, porque dentro de poco os contaremos más de los destinatarios de nuestro último proyecto, el transporte para el Preefa.

También queremos agradeceros vuestra constancia, porque también vosotros seguís apostando por embarraros con nosotros. Y este embarrarse abarca desde conocer las realidades que no son las nuestras, a dar abrazos, a sensibilizar a vuestro entorno, a seguir transmitiendo el mensaje de la solidaridad. Por eso, os recordamos que podéis seguirnos en Twitter (@Asoc_Embarrados) y en nuestra página de Facebook (Asociación Embarrados), desde donde podéis ayudarnos a difundir nuestros proyectos y las entradas en la web.
Nos despedimos, esperando que este recordatorio de quiénes somos, que sustenta lo que hacemos, os impulse también a vosotros.
Desde Burundi nos llegan noticias. Y nos llegan desde personas cercanas, conocidas, amigas. Os invitamos a leer la reflexión que ha provocado un simple mensaje de sms enviado desde Bujumbura dirigido al Padre Germán. El mensaje es enviado por Marie Rose (en la foto).
Marie Rose está casada, tiene dos hijos y ha trabajado 8 años con Germán Arconada, Padre Blanco, en la redacción de la Hoja Dominical. “Kw’isokory’Ubuzima” (“En las fuentes de la vida”). Ella, con su marido y sus hijos, se ha visto obligada a abandonar su casa para ir a vivir en un barrio que le ofrecía mayor seguridad para su familia. ¿La razón?: La inseguridad actual que se vive en algunos barrios de Bujumbura, donde mucha gente ha sido asesinada. De manera especial están siendo asesinadas personas de etnia tutsi, pero también muchos hutus han sido asesinados. Uno de los barrios donde las muertes han sido numerosas es el barrio de Mutakura donde vivía con su marido tutsi como ella. Aquí os dejamos la reflexión del Padre Germán que puede servirnos a nosotros también para ser sensibles con aquella situación tan complicada:
“Hace tres días, Marie Rose, me enviaba este breve mensaje sms:
Salut, Père. Vous allez bien ! Chez nous c’est le chaos. Priez pour nous.
(Hola Padre. Vosotros estáis bien ! Aquí para nosotros es el caos. Rezad por nosotros)
En estos días, en que celebramos la Navidad de un Dios que se hace hombre para reconciliarnos en su amor, toda división entre los hombres, es como una apostasía del Dios que nació en Belén para salvarnos a todos. Hemos trabajado ocho años predicando juntos a través de la Hoja Dominical “Kw’isoko ry’Ubuzima” (“En las fuentes de la vida”), que Dios es Padre de todos los hombres y que no excluye a nadie de su amor. Ahora, al leer este mensaje de sms siento como vuelve a vivirse el miedo que traen los “señores de las guerras” que no saben apreciar el amor de Dios que habita en cada hombre.
“Vosotros estáis BIEN”, me dice Marie Rose. Es verdad, estamos bien, podemos celebrar la Navidad con toda la alegría de sentir a Dios tan cerca de nosotros. Este gozo bien merece que lo celebremos con turrón y toda clase de manjares y bebidas, porque Dios nos visita. No nos podemos privar de celebrar la ternura de Dios con nosotros.
Nosotros, me sigue diciendo Marie Rose, aquí en Burundi, vivimos una situación de CAOS. Y no miente. Los que ya han huido del Burundi buscando refugio en los países limítrofes son 200.000 personas. Los que han muerto asesinados se calculan unos 600 víctimas. Mari Rose me envía este mensaje cuando dos días antes habían muerto asesinados en Bujumbura unos 150 hombres y mujeres. Es difícil de calcular los heridos y los encarcelados. En una palabra: CAOS. En poco tiempo el Burundi con sus 10.000.000 de habitantes se ha convertido en el país más pobre del mundo.
Ellos y nosotros. Con un muro que nos separa. Y un Dios que nace para reunirnos.
Y Recibo otro mensaje que me descubre que habrá Navidad, aunque modesta en Burundi. Cyprien Buitoyi, el catequista de Tenga, una zona que fue la más castigada en la última guerra, me escribe hoy: “El día de Navidad, daremos comida a las 11 familias más pobres”. Donde hay amor es Navidad.
Os propongo un simple gesto que podemos hacer entre todos. El próximo día 16 de febrero, el Arzobispo de Bujumbura, Mgr. Evaristo NGOYAGOYE, que hace unos meses pudo escapar de un atentado cuando celebraba la misa, celebrará los 50 años de sacerdocio. Os propongo que enviemos un gesto Navideño para ese día, porque Navidad es todo el año.
Ensanchad vuestra cesta navideña, añadiendo algo para los empobrecidos por el Caos de Burundi: el precio de una barra de turrón o lo que queráis. Será nuestra ofrenda, nuestro compartir, nuestra donación, nuestra muestra de amor, que podíamos enviar a Mgr. Evariste el día de su aniversario a favor Caritas Bujumbura para que ayude a los más pobres que sufren en esta situación caótica de Bujumbura.
Así entre ellos y nosotros no habrá muro que nos separa sino amor de Dios que nos une.
Un fuerte abrazo Germán Arconada”
En los próximos días publicaremos en la web la felicitación de Navidad que el padre Germán nos ha hecho llegar y en la que nos invita a vivir una Navidad embarrada.