El pasado domingo 21 de octubre se celebró el Domund 2018. Dedicamos este día todos los años a pensar en los misioneros que han dejado su casa, su tierra, su familia y amigos, para dedicar su vida a quienes más les necesitan. Embarrados se siente especialmente implicado con el Domund y este año hemos tenido la suerte de poder ayudar a los grupos de catequesis de la parroquia de la Natividad a trabajarlo con sus niños. Cada uno con su edad y a su nivel, trabajamos el cambio del corazón que es necesario para sentirse invitado a ser misionero, y cómo cada pequeña acción cuenta para que ese cambio sea efectivo en el mundo.
La historia de un misionero es la historia también de todas las personas cuyas vidas tocan y cambian, y no solo las de sus destinatarios directos: igual que en el vídeo, todos en Embarrados tenemos el corazón tocado por la vida de Pedro, Elena, Luis y Laura y su decisión de viajar a Bolivia, así como por el testimonio continuo del padre Germán en Burundi. Por eso estamos muy contentos de que los niños de los grupos también puedan conocerlos.
Este día también fue una oportunidad para mirar al mundo con atención y ver las cosas que no nos gustaban y que, quizá, no podíamos cambiar directamente. Pero, igual que un cubo de Rubik cambia totalmente solo con un giro pequeño, un compromiso de cada uno de nosotros, por pequeño que sea, puede empezar a cambiar el mundo, ¡nosotros también somos misioneros!
También los grupos de familias estuvieron trabajando el Domund, y desde uno de ellos nos llega este testimonio: “en nuestro grupo estuvimos viendo en familia lo que no nos gustaba del mundo y dejando por escrito pequeños compromisos para cambiar lo cercano. Por ejemplo, parar y pensar antes de actuar…cuidar al otro…¡fue genial pensarlo juntos!”. Al igual que el grupo de familias, todos, pequeños y mayores, quisimos comprometernos a mirar al de al lado, mirar al mundo, y ser misioneros en casa, el colegio, en donde se nos necesite para cambiar poco a poco el mundo.
Gracias a los grupos de la parroquia de la Nati por aceptar la invitación de ser misioneros (una invitación que no viene solo desde Embarrados, sino también desde el Evangelio: “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”) y por seguir comprometiéndoos, ¡es genial celebrar el Domund con vosotros!
La reunión acabó para ellos con la invitación a venir el sábado 27 a escuchar cómo ha sido nuestro verano por el mundo. Esperamos que pudieseis venir o ver la crónica en directo en Instagram (síguenos en @asociacionembarrados), pero si no, estate atento porque dentro de poco estará en nuestra web.
Como os adelantábamos en la última entrada, Embarrados ha estado este verano en Bolivia y en Cochabamba. Ha sido un gran regalo para los que han viajado hasta esas tierras tan queridas y para toda la Asociación, porque nos renuevan las ganas de seguir con la aventura de vivir embarrándonos.
Tenemos muchas ganas de contaros lo que hemos vivido, visto, escuchado, sentido, tocado… Han sido experiencias muy enriquecedoras para las tres familias que hemos estado allí, de ésas que transforman un poco el corazón.
Por eso, nos encantaría que estuvieras en el encuentro que tendremos el próximo sábado 27 de octubre a las 18.00h en la parroquia de la Natividad (C/ Marroquina 41; metro Vinateros). Compartiremos la experiencia de los viajes de este verano especial y luego podremos tomar una merienda juntos, saludarnos y empezar con fuerza el nuevo curso que comienza.
Después de un largo verano, queremos compartir con vosotros que ha sido muy especial, con grandes oportunidades de acercarnos a Bolivia y a Burundi. Os lo iremos contando poco a poco….
Lo primero que queremos compartir hoy es la alegría de podernos haber encontrado en Cochabamba (Bolivia) con la ASOCIACIÓN ASPAUT, que está compuesta por familiares que tienen hijos con TEA (trastorno del Espectro del Autismo). Colaboramos en la organización del I Congreso Hispanoamericano de Autismo, que tuvo como lema: “JUNTOS, HAGÁMOSLO JUNTOS” y se realizó el 27 y 28 de julio.
Tuvimos la suerte de coincidir profesionales de varios países: Venezuela, Colombia, Chile, Bolivia y España.
También fuimos afortunados por compartir con profesionales y familias de toda Bolivia (Tarija, La Paz, Santa Cruz, Oruro y, por supuesto, Cochabamba) implicados en aprender y saber más sobre el TEA.
Esta diversidad fue una gran riqueza de experiencias, de información y de vivencias. Sentimos que todos estábamos en la misma línea, mejorar la vida de las personas con TEA y de sus familias, aportando en cualquier etapa de su vida, desde los más pequeños a las personas adultas. Y todo ello desde la empatía, la comprensión y sintiendo que una sociedad que incluye y lucha por los derechos de todas las personas, es una mejor sociedad.
Realmente fue una gran vivencia difícil de explicar con pocas palabras… Os contaremos con más tranquilidad en un encuentro que queremos organizar y al que pronto os invitaremos.
Estad atentos, porque ha sido un verano lleno de experiencias que nos ha acercado a nuestros destinatarios física y emocionalmente, y queremos haceros partícipes a través de la web y en el encuentro que ya os mencionamos. Seguimos hablando…